sábado, 28 de agosto de 2010

El misterio de las emisiones de radio secretas del UVB-76.


Una estación rusa, denominada UVB-76, que durante 20 años ha estado emitiendo de forma continua una serie de números, ha cambiado repentinamente el contenido de su emisión. Estos mensajes, que algunos relacionan con historias de espías y de la Guerra Fría, nunca han sido debidamente explicados, y este cambio de contenido renueva el interés por ellos.
Desde la década de 1970 los radioaficionados saben que existen emisiones de radio en bandas no utilizadas normalmente cuyo contenido es completamente atípico. En general se trata de transmisiones en las frecuencias correspondientes a la banda denominada “Onda Corta” (SW, por Short Wave), muy potentes, de las que se desconoce la ubicación exacta del emisor o quienes son sus destinatarios. Su contenido, habitualmente una serie de números o un par de palabras, se repite un determinado número de veces y luego desaparece sin dejar rastros. Solo unas pocas de estas emisoras operan a lo largo de varios meses, y menos aún durante años. Los radioaficionados se refieren a ellas como “estaciones numéricas” (numbers station), en una clara alusión a su principal contenido. El hecho de que no operen en los rangos de frecuencias habituales dificulta su recepción, pero cualquier aficionado que tenga conocimientos sobre estos temas puede captarlas fácilmente si busca fuera de las bandas permitidas.
Se sospecha que estas transmisiones son hechas por agentes de diferentes gobiernos -se producen emisiones de este tipo en decenas de países- y que tienen relación con las tareas de espionaje. Algunos expertos aseguran que se trata de un sistema de envío de mensajes destinados a espías que operan en el extranjero, y otros que se trata de “agentes privados”, como narcotraficantes o integrantes de la mafia. Lo cierto es que dejando de lado estas especulaciones, no hay certezas sobre su origen, contenido o el motivo de su existencia. Una transmisión típica puede tener un contenido como "Charlie India Oscar", "250 250 250" o “ 74 14 35 74 - 9 3 8”. Todos esos ejemplos proceden de transmisiones reales.
Una de las emisoras más activas dentro de este extraño grupo es la denominada “UVB-76” (o “The Buzzer”), que desde 1982 emite las 24 horas un tono corto, unas 25 veces por minuto, en la frecuencia de 4625 kHz (denominada “AM suppressed lower sideband”). Cada tanto, la UVB-76 interrumpe la serie de tonos y una voz, generalmente femenina y -dada su regularidad- seguramente grabada en una cinta, lee una serie de códigos.
Nombres y números
La noticia es que después de años sin que ese mensaje haya cambiado una coma, acaba de modificarse completamente. La estación, para aumentar su misterio, se encuentra en algún lugar dentro de la ex URSS, y el contenido del nuevo mensaje es “UVB-76, UVB-76 - 93 882 naimina 74 14 35 74 - 9 3 8 8 2 nikolai, anna, ivan, michail, ivan, nikolai, anna, 7, 4, 1, 4, 3, 5, 7, 4”. No hace falta ser un genio para darse cuenta que es un mensaje más corto (“naimina 74 14 35 74”) precedido por el nombre de la estación (“UVB-76”) repetido dos veces y con una “forma larga” al final que consiste en deletrear “naimina” reemplazando cada letra por un nombre cuya inicial sean las letras que forman la palabra. Por cierto, algo que es muy habitual en cualquier transmisión de radio.
¿Que significan esos números? Nadie lo sabe. Algo ha cambiado, pero es imposible saber el motivo del cambio o si tiene realmente algún significado. Es difícil creer que se trate solo de una broma, por que la emisión es muy potente -algo caro y difícil de lograr- y se mantiene funcionando desde hace casi 30 años. Además, el mensaje es muy elaborado. “Debajo” de algunas transmisiones se esconden subtonos y algunas estaciones solo operan en “formato fonético” (“phonetic stations”), es decir, transmiten utilizando el alfabeto fonético internacional (alpha, bravo, charlie…). Muchas, sobre todo las que se encuentran dentro del Israel y que se supone son operadas por el Mossad, suelen repetir mensajes como “charlie india oscar two” durante varias horas antes de cambiar su mensaje.
En general el público no conoce estas emisiones. Casi no hay información en castellano sobre ellas, y se plantean miles de interrogantes que posiblemente nunca sean desvelados. ¿Los gobiernos realmente detrás de estas emisoras? No se sabe. Hay datos que solo ayudan a confundirnos aún más. Una emisora conocida como “Rapsodia Sueca” emite sus mensajes utilizando la voz de una niña. Algunos sostienen que los números transmitidos corresponden a un sistema de claves del tipo “libreta de un solo uso” (one-time pad system), en la que tanto el emisor como el receptor disponen de copias de una misma libreta de códigos. Estas libretas no son otra cosa que unos cientos de páginas llena de números aleatorios. Los números que transmiten estas emisoras pueden indicar, por ejemplo, el número de página y la posición de un número dentro de la libreta. Estos libros de códigos son indescifrables, salvo que se consiga una copia. Pero el hecho de que el mensaje solo contenga un puñado de números y que se repita a lo largo de años poco ayuda a sostener esta hipótesis.

Vía.ABC.es

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